Seguinos

Opinión

El “Plan Castello”: La hipoteca del futuro de los rionegrinos

Por la Comisión Directiva de la CTA de los Trabajadores de Río Negro.

el

Bajo el nombre de “Plan Gobernador Castello” el gobierno provincial ha presentado una iniciativa que tiene como objetivo teórico llevar adelante una política de Estado que sirva para la “integración y el desarrollo provincial”, Y según el texto del proyecto “seguir con el mandato histórico de Río Negro y del país, que muestran que las grandes inversiones de base, las estratégicas, siempre fueron financiadas por el Estado”.

Sin embargo y más allá de las declaraciones rimbombantes del encabezado y el listado de obras públicas (citas en el anexo del proyecto) a llevar adelante, lo cierto es que, lo que en concreto se pide a la legislatura es que apruebe un permiso de endeudamiento por el equivalente a U$S 580 millones, pudiendo emitirse la deuda en distintas monedas, tanto de forma externa como interna. Con las siguientes características: la amortización se dará en un plazo de seis a diez años, con tasa de interés que puede ser fija o variable (aunque esta debe ubicarse dentro del rango de las tasas promedio del mercado financiero para títulos comparables). A lo que se agrega: que se podrán ceder en garantía del endeudamiento, recursos provenientes del Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos, regalías hidroeléctricas, mineras, de petróleo y/o gas, canon extraordinario de producción y otros recursos de los que disponga la Provincia. Fiestas de endeudamiento. Nación y Provincias con Ingresos corrientes decrecientes y pasivos crecientes.

La presentación del “Plan Castello” se da en un contexto de fuerte crecimiento de la toma de deuda pública tanto nacional como de la mayoría de las administraciones provinciales en el contexto de una economía nacional que cayó 2,5% del PBI en 2016 y que no da señales de revertir la tendencia en 2017. Más allá del muy conocido y creciente endeudamiento nacional, las jurisdicciones provinciales tomaron stock de deuda en 2016 por u$s 8000 millones, al que se les suman en el primer trimestre de este año U$S 2050 millones más, y ello en el marco de una fuerte contracción del mercado interno (70% del PBI) y por ende de una importante reducción de las remesas nacionales correspondientes a la coparticipación federal de ingresos públicos, es decir, nada menos que de la principal fuente de financiamiento de los Estados provinciales. Esta situación aumentará enormemente el peso de las erogaciones financieras sobre presupuestos jurisdiccionales cada vez más débiles, llevándolas a corto plazo a repetir el círculo de endeudamiento, e indefectiblemente al quebranto financiero a mediano plazo, de continuar por mucho más tiempo en esta dinámica.

En esta peligrosa tendencia se inscribe el “Plan Castello”. De hecho durante 2016 Río Negro tomó deuda $1250 millones para cubrir una merma del orden de los $1500 millones de caída interanual en la coparticipación, lo que no evitó que cerrara el año con déficit del orden de los $2900 millones, al que por cierto también aportaron las crisis en los sectores frutícola y petrolero, además de un aumento en los precios de bienes y servicios generales que subieron más que la recaudación (no así los salarios del sector púbico). En este contexto y con una nueva caída estimada para abril del corriente, del orden del 19% interanual en los ingresos por coparticipación, y con un panorama similar en la economía provincial, no se entiende muy bien la lógica del gobierno provincial para buscar emitir un volumen de deuda que prácticamente duplicaría el stock de deuda acumulada por Río Negro hasta el día de hoy. Y muchísimo menos poniendo los derechos de los futuros acreedores por sobre los de los ciudadanos de la provincia, que es lo que implica poner como garantía de la nueva deuda los recursos presentes y futuros de todos los rionegrinos.

Desde ya que siempre es preferible el endeudamiento destinado a obras de infraestructura (en tanto que favorecen a la economía provincial y generan puestos de trabajo), que el que tiene por destino el financiamiento de gastos corrientes. Pero, la capacidad de endeudamiento de una provincia depende fundamentalmente de la capacidad futura de repago. Y en un contexto de fuerte merma de ingresos, duplicar el volumen de deuda (llevando el peso de los pasivos del 30% al 60% aproximadamente de los recursos presupuestarios), implica afectar a fuerza de brutales ajustes fiscales recurrentes los derechos de los ciudadanos de la provincia a la educación, la salud y seguridad garantizadas por ley, por el Estado provincial; política de ajuste que además viene aplicando actualmente el Gobierno Nacional. En este sentido el “Plan Castello” se parece más a una inmediata y pesada hipoteca sobre el futuro de los rionegrinos, que un plan de desarrollo económico. Sería en buena medida, repetir una historia que nuestra provincia han experimentado ya en su historia reciente.

Por ello la CTA de los Trabajadores de Río Negro manifiesta el rechazo a este proyecto de endeudamiento y puesta en peligro de los bienes naturales de nuestro territorio e insta al gobierno de Weretilneck a convocar a un gran consejo del salario y la producción en rio Negro; donde los principales actores sean las distintas organizaciones sindicales, sociales, representantes de la pequeña y mediana empresa, representantes de los trabajadores informales y el gobierno provincial; para delinear políticas públicas de corto, mediano y largo plazo que generen empleo y estrategias que nos permitan aprovechar la gran variedad de recursos-bienes naturales y las potencialidades con las que cuenta nuestro territorio rionegrino.

 

Jorge Molina, secretario general; Juan Fuentes y Mario Waldhorn, secretarios adjuntos; y Emiliano Sanhueza, secretario gremial y de organización.
Comisión Directiva de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) de los Trabajadores de Río Negro.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Opinión

La crisis es nuestra, las vaquitas son ajenas

Nota de opinión de Paolo Etchepareborda, Secretario Gremial del Comité Nacional del Partido Socialista.

el

La crisis es nuestra, la vaquitas son ajenas; esta frase que parece una metáfora es quizás la que mas clarifica la actual situación que atraviesa nuestro país y la gran mayoría de las provincias; salvo excepciones, producto de las enormes regalías generadas por políticas extractivistas -que no dejan de ser pan para hoy y hambre para mañana-; la mayoría de las provincias de nuestro país sufren en forma directa la falta de decisiones que acompañen los discursos populares de nuestro gobierno nacional. Desde aquel anuncio de la expropiación de Vicentin, frustrado por la debilidad ideológica y los compromisos con algunos socios; hasta el pasado acuerdo con el FMI, este gobierno no deja de dar señales que demuestran que en los grandes temas aún siguen cogobernando los CEOS empresarios y el sistema financiero internacional.

Los cambios en el Ministerio de Economía y los recientes anuncios, de la nueva ministra, son la señal mas clara que la solución que propone el gobierno es para los mercados y no parecen indicar que el aumento de los precios o la relación desigual que existe entre estos y los salarios vaya a tener un cambio a favor de los/as trabajadores/as.

Por eso creo que trabajadores/as y fuerzas progresistas de nuestra sociedad debemos seguir insistiendo en que no hay solución posible ni receta aplicable que vengan del FMI, y mucho menos de un programa de gobierno ortodoxo y temeroso de correrse del camino que ofrece esta etapa del sistema capitalista.

Como gobierno se sigue esperando la solución en el marco de un modelo agroexportador con apenas un desarrollo industrial en áreas que no molestan a los intereses de los países desarrollados.

Creo que trabajadores/as, así como las grandes mayorías nacionales, necesitamos que se tomen medidas urgentes en favor de un crecimiento que incluya producción y trabajo, industrialización, control de precios y programas que generen la inclusión genuina de los sectores que hoy están fuera del sistema.

Todas estas medidas no pueden ser reales si se dan en el marco del campo de las estadísticas, es decir que no sirven si solo sirven para que el gobierno anuncie que bajo la desocupación a un 7% cuando la gran mayoría de esos trabajadores y esas trabajadoras cobran salarios por debajo de la línea de la pobreza; la mesa del salario en argentina debe necesariamente discutir un Salario Mínimo Vital y Móvil cuyo piso este por encima de la línea de pobreza que el INDEC señala para una familia tipo, todo lo demás es acompañar una lógica distributiva que solo puede generar mas pobreza estructural -la pobreza estructural en parte se genera por eso- y está claro que solo el gobierno puede modificar esta lógica ya que el mercado no lo tiene en sus planes.

En nuestra provincia el gobierno de Juntos Somos Rio Negro, no parece tener otro proyecto, mas que el de seguir haciendo uso y abuso de nuestros bienes naturales; en la gestión de Alberto Weretilneck profundizando la transformación del sistema productivo tradicional del Alto Valle rionegrino, arrasando la producción de frutas en importantes áreas, para extraer petróleo a través del fracking; en la actual gestión de Arabella Carreras, avanzando sobre las áreas naturales protegidas, para habilitar la instalación de la infraestructura necesaria para la producción del “hidrógeno verde”, proyecto que genera muchas dudas en gran parte del mundo científico y ambientalista.

Pero mas allá de sentirme lejos de cualquier proyecto económico-productivo que tenga como eje políticas extractivistas de desarrollo y generación de empleo -el ejemplo mas claro de esto es vaca muerta-, no veo que exista un proyecto económico que justifique el interés por esto; es decir que están destruyendo el ambiente solo para abastecer a las potencias del llamado mundo desarrollado, no para generar un desarrollo local que nos permita pensar en un futuro de país independiente.

Como podría el gobierno avanzar para resolver problemas actuales en nuestro país; uno de los ejes debería ser aplicar en su totalidad la Ley de Abastecimiento, esto le permitiría al Gobierno, intervenir una firma, obligarla a producir una cantidad determinada de productos, fijar precios y establecer márgenes de ganancias a las empresas, entre otras cuestiones; porque no se aplica? tiene dos respuestas posibles a mi entender, la primera es que no hay interés porque el gobierno responde a los intereses de los que mas tienen -respuesta que podría dar algún sector político con argumentos compartidos parcialmente-; otros señalan que no hay fortaleza política para aplicar leyes que van en contra de quienes concentran el poder económico que para algunos es el poder real; sin embargo por un motivo u otro no se esta haciendo y para que esto ocurra quedan dos caminos -para mí- uno sería trabajar para construir un alternativa política que supere a esta que no da las respuestas que prometió al electorado, por supuesto que esta alternativa debe ser por izquierda, las alternativas por derecha ya las conocemos y solo van a profundizar las desigualdades que hoy existen y que generaron gran parte de los problemas que hoy tiene este gobierno.

La otra alternativa, esta claro, pasa porque el actual gobierno asuma la difícil, pero posible, tarea de construir poder popular y comience a tomar las decisiones necesarias para cambiar el rumbo que hoy va camino a profundizar el cris que actualmente sufrimos las grandes mayorías nacionales; como se resuelve la crisis, metafóricamente, repartiendo las vaquitas.

Paolo Etchepareborda
Secretario Gremial del Comité Nacional del Partido Socialista.

Continuar leyendo

Opinión

La renuncia de Guzmán genera la oportunidad de encauzar el rumbo económico del país

Nota de opinión por Rodolfo Aguiar, Secretario Adjunto de ATE Nacional.

el

Tras la renuncia de Martín Guzmán al Ministerio de Economía, considero que esta decisión genera la oportunidad de encauzar el rumbo económico del país.

Es llamativo que no se haya ido antes. Esto muestra que quiso dejar terminado el principal trabajo que tenía por encargo, que es acordar con el FMI aún en contra de los intereses del pueblo. La salida de Guzmán se da en un contexto de 60,7% de inflación interanual. Además, durante los primeros dos años de gestión, la suba de precios fue de 123%, el porcentaje más alto desde 1991.

Quien lo reemplace debe ser capaz de priorizar las necesidades de la gente y tiene que ponerle fin al mayor flagelo que sufren los argentinos, que es la inflación. No sirve de nada que crezca la economía si no mejoran las condiciones de vida de todos. Hasta ahora sólo se han engrosado las ganancias de los dueños de grandes grupos económicos. Cabe destacar que según el último informe del Indec, una familia tipo necesita $99.677 al mes para no ser pobre.

Quien lo suceda debe mejorar salarios y jubilaciones, además de avanzar a un ingreso básico universal. Se necesita fortalecer la intervención del Estado en el mercado y ponerle límites a los formadores de precios.

Rodolfo Aguiar
Secretario Adjunto de ATE Nacional

Continuar leyendo

Gremios

El nivel de inflación actual está terminando con la clase media y el único responsable es el Gobierno

Nota de opinión por Rodolfo Aguiar, Secretario Adjunto de ATE Nacional.

el

Este nivel de inflación (5,1% en mayo) está terminando con la clase media en el país. La responsabilidad es directamente del gobierno de Alberto Fernández.

Los asalariados formales pobres aumentan drásticamente y el nivel de endeudamiento de los trabajadores se torna insoportable. La suba de los precios de los alimentos por sobre el nivel general afecta significativamente más a los sectores populares. En promedio, la mayoría tiene comprometido más de la mitad de sus ingresos mensuales.

La inflación acumulada en los primeros cinco meses del año llegó a 29,3% y la interanual escaló a 60,7%.

Cabe destacar que uno de los grupos de productos que más aumentó es el de alimentos y bebidas, en un 33,7% en lo que va del año y 64,2% interanual, superando largamente la cifra general.

El único responsable es el Gobierno. No interviene decididamente en el mercado, ni se anima a ponerle un freno a los especuladores y formadores de precios. La suba constante de los precios es un problema al que el Ejecutivo no encuentra solución, ya que a principios de año estimaban que sería de 40%, proyección que difícilmente se cumpla.

Es inaceptable y hasta inmoral, que la economía argentina crezca y las condiciones de vida del pueblo se deterioren al mismo tiempo. Se desvanecen las esperanzas de que el Gobierno recupere el mandato que la ciudadanía le dio en el 2019 y comience a definir políticas en favor de los sectores populares.

Rodolfo Aguiar.
Secretario Adjunto de ATE Nacional.

Continuar leyendo
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement